domingo, 28 de julio de 2013

LOS MAESTROS DE HOY EN DÍA

MAESTROS DE HOY EN DÍA

Hace poco más de un mes escribí sobre “Los maestros y la sociedad” haciendo referencia a éste dentro del enramado social y sin embargo poco pude expresar acerca de lo que a mi parecer debería de ser un maestro de hoy en día dentro del aula, por ello decidí reflexionar acerca de ello.
Normalmente se esperaría que un maestro hubiese estudiado una licenciatura acorde a la pedagogía y lo que en ella se encierra y sin embargo muchos no tuvimos la gracia de haber elegido ese camino desde un principio pero no por ello quiere decir que no tuviésemos vocación para la docencia y entonces, tenemos tres grupos de maestros de forma general: los que tienen las bases de la pedagogía por carrera y, no saben cómo ser un maestro, en el segundo grupo, hay quienes han adquirido con el tiempo las bases de la pedagogía a través de alguna maestría, diplomado o cursos y, tampoco saben ser un maestro y finalmente, hay quienes a través de la experiencia han adquirido las bases pedagógicas y, tampoco son maestros pero por gracia divina hay quienes pueden estar en cualquiera de estas tres opciones y ser maestros ¿Por qué? ¿Qué hace la diferencia entre ser o no ser?
1.    Cada maestro debe entender que no es eterno y como todo en la vida se llegará al final del camino pero, se tiene la oportunidad de poder convivir con las nuevas generaciones las cuáles traen ideas novedosas y creativas que deberíamos de aprovechar para enriquecernos y mirarles como los que finalmente continuarán parte de nuestra obra. Así que, las nuevas generaciones también tiene el beneficio de aprender de los maestros de más experiencia. Esto sería trabajar en verdaderas juntas de academia. ¿Habrá maestros de edad que no se sientan relegados ante tales circunstancias y que lo vean como algo positivo?
2.    Cada maestro debe tener presente que los números que se utilizan para asignar notas a los chicos jamás representarán lo más valioso que se busca en ellos: nuevas estructuras de pensamiento que les permitan tomar mejores decisiones y crear consciencia. Las calificaciones son patrones numéricos sin trascendencia mental. ¿Habrá profesores que aún ven a la calificación como el supuesto reflejo de una enseñanza-aprendizaje?
3.    Todo maestro debe considerar que antes de cruzar el umbral de cada aula necesita tener presente que no puede entrar ahí y expresar sus propios problemas, no puede engancharse con los chicos en una pelea de tu a tu en una imposición de dominio, pues ni tienen  la misma edad y por el contrario, los chicos esperan paciencia, creatividad, entendimiento, empatía y algo de chascarrillos sin olvidar la disciplina. ¿Habrá maestros que se den perfectamente cuenta de esto?
4.    Todos los docentes sin excepción deben de estar bien consientes de que las clases de cátedra ya se terminaron, que quedarse con el micrófono por 50 minutos ya está en desuso, ya no va. Ya no sólo resulta aburrido sino antipedagógico, que hoy en día con el constructivismo nos convertimos en simples asesores o facilitadores de las estrategias que a los chicos les permitan construir por si mismos su propio conocimiento a través de enseñanzas significativas pudiendo valorarse en  la meta cognición. ¿Habrá maestros que aún no sepan cómo ser sólo guías?
5.    Cada maestro debe de entender muy bien la cultura en donde se desenvuelve para poder interpretar su proceder y entonces crear las estrategias que permitan una mejora en los procesos de enseñanza-aprendizaje y no sólo acerca de la cultura sino de las bases pedagógicas para incidir en las etapas de los chicos y su actuar. ¿Habrá maestros que no tengan idea de qué tipo de comportamientos son los más viables en cada etapa cronológica de los chicos?
6.    Cada docente debe entender el verdadero significado de la palabra libertad y no tener miedo a perderla o no saber cómo manejarla cuando cada chico se expresa libremente, se deben tener las palabras precisas que dentro de esa libertad infundan el respeto, la confianza y el crecimiento mutuo. ¿Habrá maestros que tienen miedo a perder su autoridad al permitir libertad?
7.    Parte del crecimiento del chico es que pueda entender y procesar en cada estrategia de enseñanza-aprendizaje; una de las cosas que los maestros deben promover para ello es que los jóvenes tomen sus propias notas, que las organicen y las entiendan, eso de dictar no permite que esto pase además de coartar la libertad. ¿Habrá maestros que dicten la mayor parte del tiempo?
8.    Los maestros deben de conocer a sus alumnos lo mejor posible pues nunca encontraremos las mismas destrezas en unos y en otros, todos cargan con su propia bolsa de retos y ahí es donde el maestro entiende que si no se puede individualizar la educación si se puede auxiliar con estrategias variadas para que todos se vean beneficiados. ¿Habrá docentes que no se aprendan ni un solo nombre de todos sus alumnos y alguna de sus cualidades?
9.    Nunca un profesor puede pensar que sus alumnos son demasiado inmaduros, a veces como adultos se nos olvidan las etapas de niñez y adolescencia pensando que todos los jóvenes deben de razonar tal como uno lo hace. ¡Qué equivocación! Todos fuimos niños y adolescentes la contrariedad radica en que, nos olvidamos muy fácilmente de todo lo que esas etapas significaron y de nuestros comportamientos inmaduros ¿Por qué no podemos entender al chico?
10. La escuela no debe ser un sitio donde forzosamente se tienen  que cubrir todos y cada uno de los puntos curriculares tal como se marcan, se deben de crear las estrategias para que a través de aprendizajes significativos se puedan cubrir varios temas en una sola oportunidad y que además se relacionen con la vida diaria. Hay profesores que argumentan que eso es imposible, que es necesario cubrir todo y sin embargo, el objetivo y las competencias de hoy en día no marcan una enseñanza tradicional de esa manera sino todo lo contrario. ¿Qué puede hacer un maestro que tiene problemas en convertir sus clases en procesos de enseñanzas y aprendizajes significativos?
Difícil ser un docente, pues no dejamos de ser seres humanos también y con defectos y virtudes pero precisamente para eso está la escuela, para poder ayudarnos a través de la convivencia con los chicos y poder crear nuevas estrategias que nos ayuden –a  ambas partes- a crecer y desenvolvernos en libertad, creatividad, respeto, y a formar juntos  nuevas estructuras de pensamiento que nos abran nuevas expectativas diarias.
Ojala que los maestro  y no maestros puedan aplicar algo de esto en sus vidas.

ATTE. ANTROPÓLOGA ISABEL RODRÍGUEZ

miércoles, 24 de julio de 2013

GIGANTES DE LA INDUSTRIA Y NOSOTROS

GIGANTES DE LA INDUSTRIA Y NUESTRA REALIDAD

Qué increíble, “GIGANTES DE LA INDUSTRIA”, esta serie que actualmente están pasando por el canal de History nos deja ver lo que hombres en el tiempo forjaron y permitieron que avanzara la tecnología y las comunicaciones así como la industria en lo que fue el sueño americano formando una nación moderna; nos presenta lo que un Rockefeller y un Carnegie, un Vanderbilt, Aston, Ford y Morgan lograron y sí, en esta serie podemos observar a detalle sus esfuerzos y sus luchas y una vez más corroboramos lo que una y otra vez en la historia se ha repetido y se repetirá, una dicotomía, una ambivalencia, una dialéctica, una polaridad que jamás se perderá pues es la esencia del progreso y tal parece que no puede ser de otra forma sino sólo así, de ahí que, cuando se menciona la hermosa frase: “¿Para qué sirve la historia?” Y una de sus múltiples respuestas es: “Para no repetir los errores del pasado y aprender de ellos” es una falsedad auténtica y que nos gusta reproducir.
La serie en sí es muy interesante pero nos deja un sabor de boca acre y grato, un sentimiento de incomodidad y de reconocimiento, una reflexión de demanda y de ecuanimidad pues ¿qué pasaría si no se hubiesen hecho esos avances en la tecnología?
Si bien en primera instancia beneficiaron a la Unión Americana con el tiempo traería ventajas a los demás países. Pero ¿A qué costos?
1.- En la serie se nos deja ver que entre los mismos inversionistas existían rivalidades de poder, luchando por obtener los mejores resultados que les diesen esa superioridad a costa de lo que fuese. Era como su motor.
2.- Nos permite ver que la historia del explotado siempre es la misma y que nada más cambia el formato siendo a veces más benigna en ciertas épocas que en otras pero que finalmente siempre se ha dado y se dará.
3.- Siempre ha existido gente que está dispuesta a llevar a cabo lo que se le mande para obtener el triunfo que se le ha encomendado por su patrón, convirtiéndose en tirano, depredador de su semejante, tajante en sus decisiones y sin remordimiento alguno. Hoy en día son los llamados esquiroles disfrazados y no de gente de bien, de administradores, de jefes, de dueños.
4.- Regularmente la gente trabajadora suele tener una cantidad impresionante de necesidades por cubrir que les resulta en primera instancia difícil protestar y hacer valer su derecho ante situaciones de explotación, sea esta disimulada o maquillada.
5.- Por lo regular la gente pudiente siempre le sobra dinero con el cuál sobornar, invertir, hacer negocios, corromper las leyes, crear infraestructura que finalmente le hace falta a ese país y que le proporcionara grandes cantidades de billetes a sus arcas.
¿Cuál es la finalidad de pasar esta serie? He de suponer que es por rendirle tributo a los que permitieron la grandeza de una nación pero más que eso, nos ha permitido confirmar que si bien hicieron un beneficio dejaron también una estela de sangre por su camino que les hace verles con semblantes púrpuras retorcido entre animadversiones y grandiosidad.
Entonces me pregunto ¿Podría haberse hecho de otra forma? ¿Se podía haber exaltado la grandeza del humano y su empeño por construir sin necesidad de arrastrar tras sí vergonzosas actitudes hacia su prójimo?
Hoy en día nos encontramos en casi las mismas circunstancias y entonces la historia no sirve para no repetir los errores del pasado sino más bien para modificarlos y reafirmarlos con presentaciones atrayentes y cautivadoras, finalmente, la vida es una y hay que vivirla aprovechando y aprovechándose ¿qué no?
Por mi parte no pienso así pero seguramente muchas personas si y establecen esta frase como su régimen de vida diario sin percatarse de que se pueden lograr cambios sin agresiones y sometimientos.

ATTE. ANTROPÓLOGA ISABEL RODRÍGUEZ

lunes, 1 de julio de 2013

LOS MAESTROS Y LA SOCIEDAD


LOS MAESTROS Y LA SOCIEDAD

 

En muchas conversaciones siempre se toca el tema de que los jóvenes están cada día peor, que los valores están por los suelos y que es difícil saber hacia dónde va la sociedad.

Para ello debemos considerar muchas cosas que  actualmente están sucediendo y por otro lado, recapacitar sobre el trabajo de los maestros antes de emitir juicios como: “Son unos flojos” “Siempre buscan tener días de descanso extras” y cosas muy similares que seguramente ustedes han escuchado ya.

1.- Hoy el sistema económico ha ido empujando cada día y de forma más comprometida a las mujeres a ocupar puestos laborales lo que hace que este mucho menos tiempo en su hogar y por lo tanto menos al pendiente de lo que sus hijos hacen, dicen o quieren.

2.- Muchas de estas madres pasan más tiempo fuera de casa que dentro de ella por lo que su forma de compensar su ausencia es al complacer a los hijos con regalos costosos que obviamente pueden desembolsar como recompensa por esta falta de presencia y es claro que lo que menos tienen  es derecho a imponer valores pues ignoran muchas cosas acerca del desarrollo de sus hijos en su medio y la interacción con ellos es casi nula.

3.- Es claro que las escuelas han pasado a ser los centros donde ahora se tiene que buscar el apoyo para establecer los valores que muchas veces los padres ya no construyen en sus hogares y es ahí donde la responsabilidad cae en cada docente y en cada escuela.

4.- Podemos decir entonces que los maestros somos uno de los pilares más importantes dentro de la sociedad, sé que muchas personas se opondrán a tal aseveración pues consideran que su trabajo o su carrera es la más importante o mucho mejor que la de ser docente y seguramente casi será así aunque si pensamos por un momento en las diferencias de lo que un maestro hace en comparación con otros profesionistas concluiremos que la enseñanza es lo más importante ¿por qué?  Un doctor salva vidas y mantiene a la población con salud cuando se enferman, un arquitecto o ingeniero construye la infraestructura donde la población se desarrolla, un economista establece leyes que mantendrán los sueldos de todos incluyendo los de los profesores, un abogado podrá ayudarle a salir de problemas y así podemos seguir enlistando además de agregar los diversos oficios que también contribuyen al bienestar de la sociedad y de la planta docente.

5.- ¿Qué hace un maestro además de ayudar a que los alumnos construyan sus procesos de enseñanza-aprendizaje? ¿Qué hace tan valioso su trabajo además de ayudarle a ser competente para la vida laboral futura? Un maestro no es el que únicamente enseña conocimientos y se ciñe a seguir un programa establecido, no es únicamente el que hace pruebas y las aplica para poder asentar una nota, un maestro no sólo mantiene a los chicos dentro del aula trabajando y en orden, un maestro es más que nada quien establece los valores de forma diaria y quien observa que los chicos los apliquen para que en su vida futura –sea lo que sea que llegasen a ser-, sean hombres de bien a la sociedad.

6.- Un maestro tiene una responsabilidad más allá de sólo cumplir con el programa, es quien da ejemplo de cabalidad y entereza al chico y al joven, quien a través de sus actos establece los lineamientos que la misma colectividad espera poder encontrar en cada ciudadano. Un maestro no puede falsear la verdad, un maestro no puede alterar una nota o no cumplir con el reglamento o no vigilar lo acordado con el grupo, no puede convertirse en cómplice de los chicos para pasar por buena onda y perdonarles una falta, no puede dejar de ser íntegro en una sola palabra.

7.- Cuando un maestro no cumple con los lineamientos o se pasa por alto ciertos valores creyendo que así le enseña al chico a perdonar o ser tolerante ¡se equivoca! Hoy por hoy, en la escuela se tiene el lugar idóneo donde el chico aprende que siempre hay consecuencias, que al aplicársele una norma es porque hubo una falta, donde la responsabilidad sobre sus actos se hace más patente que nunca. Los maestros no pueden dejar de enseñar este juego de la vida pues cuando ellos se inserten en lo que es el verdadero juego de la existencia de los adultos, será cuando apliquen lo aprendido en la escuela y el hogar y si este último tiene carencias sólo les quedará lo aprendido en la escuela y es ahí donde los maestros habrán dejado su huella indeleble por el resto de la vida de cada chico.

8.- En la escuela se debe aprender que hay veces que se gana ceros o se gana buenas notas pero no por ello se quebranta la vida misma, en la escuela se aprende que si te saltas una clase la consecuencia será una suspensión pero no se  lesiona a nadie física ni psicológicamente, en la escuela se debe aprender que las malas palabras y los malos actos no son lo que se espera de un adulto, en la escuela se debe aprender y formar en valores ya que cuando se es adulto las consecuencias serán trascendentales en todo momento, no simples llamadas de atención o notas escritas a casa por un mal comportamiento o las terribles suspensiones de un día pues todas y cada una de las penalidades son parte de este juego de aprender para la vida donde todo deja de ser simple y se convierte en actos que pueden ser de gravedad o de productividad al mundo.

9.- No expresemos malos pensamientos acerca de los maestros “vaquetones” “flojos” “hacedores de puentes” antes de reflexionar acerca de la gran labor que dejan y han dejado en cada uno de nosotros, en el arduo trabajo dentro de un espacio donde hay de entre 20 a 45 alumnos, todos ellos con sus propias necesidades y sus formas de expresión que volverían loco a cualquiera que no tenga vocación para la enseñanza, no hablemos mal de los docentes que se han convertido en el mayor pilar de valores dentro de nuestra sociedad tan caótica que es incapaz de apreciar dicha labor pero que exige que cada ciudadano se comporte a la altura de un conveniente ciudadano que aporte justicia, honestidad, solidaridad, equidad, honorabilidad y todo lo demás sin percatarse que hoy en día las aulas son el espacio donde está sucediendo esta transformación.

Maestros, no olviden su papel, ustedes son ahora los responsables más que nunca de hacer ciudadanos que en el futuro serán nuestros colegas y de ustedes depende en gran medida que los valores resalten de forma positiva, cuidado con las decisiones que tomen hacia cada alumno ya que estás pueden parecer no influyentes pero en el futuro se verán reflejadas en cada acto.

Padres y sociedad en general, retomen su papel de dadores de valores que han perdido “ni muy muy ni tan tan“ pues irse a los extremos es pésimo pero olvidarse es lo más infame que pueda suceder.

Empiezan vacaciones, buen a oportunida
 para las familias para retomar lo que se ha diluido u olvidado.

ATTE. ANTROPÓLOGA ISABEL RODRÍGUEZ