lunes, 1 de julio de 2013

LOS MAESTROS Y LA SOCIEDAD


LOS MAESTROS Y LA SOCIEDAD

 

En muchas conversaciones siempre se toca el tema de que los jóvenes están cada día peor, que los valores están por los suelos y que es difícil saber hacia dónde va la sociedad.

Para ello debemos considerar muchas cosas que  actualmente están sucediendo y por otro lado, recapacitar sobre el trabajo de los maestros antes de emitir juicios como: “Son unos flojos” “Siempre buscan tener días de descanso extras” y cosas muy similares que seguramente ustedes han escuchado ya.

1.- Hoy el sistema económico ha ido empujando cada día y de forma más comprometida a las mujeres a ocupar puestos laborales lo que hace que este mucho menos tiempo en su hogar y por lo tanto menos al pendiente de lo que sus hijos hacen, dicen o quieren.

2.- Muchas de estas madres pasan más tiempo fuera de casa que dentro de ella por lo que su forma de compensar su ausencia es al complacer a los hijos con regalos costosos que obviamente pueden desembolsar como recompensa por esta falta de presencia y es claro que lo que menos tienen  es derecho a imponer valores pues ignoran muchas cosas acerca del desarrollo de sus hijos en su medio y la interacción con ellos es casi nula.

3.- Es claro que las escuelas han pasado a ser los centros donde ahora se tiene que buscar el apoyo para establecer los valores que muchas veces los padres ya no construyen en sus hogares y es ahí donde la responsabilidad cae en cada docente y en cada escuela.

4.- Podemos decir entonces que los maestros somos uno de los pilares más importantes dentro de la sociedad, sé que muchas personas se opondrán a tal aseveración pues consideran que su trabajo o su carrera es la más importante o mucho mejor que la de ser docente y seguramente casi será así aunque si pensamos por un momento en las diferencias de lo que un maestro hace en comparación con otros profesionistas concluiremos que la enseñanza es lo más importante ¿por qué?  Un doctor salva vidas y mantiene a la población con salud cuando se enferman, un arquitecto o ingeniero construye la infraestructura donde la población se desarrolla, un economista establece leyes que mantendrán los sueldos de todos incluyendo los de los profesores, un abogado podrá ayudarle a salir de problemas y así podemos seguir enlistando además de agregar los diversos oficios que también contribuyen al bienestar de la sociedad y de la planta docente.

5.- ¿Qué hace un maestro además de ayudar a que los alumnos construyan sus procesos de enseñanza-aprendizaje? ¿Qué hace tan valioso su trabajo además de ayudarle a ser competente para la vida laboral futura? Un maestro no es el que únicamente enseña conocimientos y se ciñe a seguir un programa establecido, no es únicamente el que hace pruebas y las aplica para poder asentar una nota, un maestro no sólo mantiene a los chicos dentro del aula trabajando y en orden, un maestro es más que nada quien establece los valores de forma diaria y quien observa que los chicos los apliquen para que en su vida futura –sea lo que sea que llegasen a ser-, sean hombres de bien a la sociedad.

6.- Un maestro tiene una responsabilidad más allá de sólo cumplir con el programa, es quien da ejemplo de cabalidad y entereza al chico y al joven, quien a través de sus actos establece los lineamientos que la misma colectividad espera poder encontrar en cada ciudadano. Un maestro no puede falsear la verdad, un maestro no puede alterar una nota o no cumplir con el reglamento o no vigilar lo acordado con el grupo, no puede convertirse en cómplice de los chicos para pasar por buena onda y perdonarles una falta, no puede dejar de ser íntegro en una sola palabra.

7.- Cuando un maestro no cumple con los lineamientos o se pasa por alto ciertos valores creyendo que así le enseña al chico a perdonar o ser tolerante ¡se equivoca! Hoy por hoy, en la escuela se tiene el lugar idóneo donde el chico aprende que siempre hay consecuencias, que al aplicársele una norma es porque hubo una falta, donde la responsabilidad sobre sus actos se hace más patente que nunca. Los maestros no pueden dejar de enseñar este juego de la vida pues cuando ellos se inserten en lo que es el verdadero juego de la existencia de los adultos, será cuando apliquen lo aprendido en la escuela y el hogar y si este último tiene carencias sólo les quedará lo aprendido en la escuela y es ahí donde los maestros habrán dejado su huella indeleble por el resto de la vida de cada chico.

8.- En la escuela se debe aprender que hay veces que se gana ceros o se gana buenas notas pero no por ello se quebranta la vida misma, en la escuela se aprende que si te saltas una clase la consecuencia será una suspensión pero no se  lesiona a nadie física ni psicológicamente, en la escuela se debe aprender que las malas palabras y los malos actos no son lo que se espera de un adulto, en la escuela se debe aprender y formar en valores ya que cuando se es adulto las consecuencias serán trascendentales en todo momento, no simples llamadas de atención o notas escritas a casa por un mal comportamiento o las terribles suspensiones de un día pues todas y cada una de las penalidades son parte de este juego de aprender para la vida donde todo deja de ser simple y se convierte en actos que pueden ser de gravedad o de productividad al mundo.

9.- No expresemos malos pensamientos acerca de los maestros “vaquetones” “flojos” “hacedores de puentes” antes de reflexionar acerca de la gran labor que dejan y han dejado en cada uno de nosotros, en el arduo trabajo dentro de un espacio donde hay de entre 20 a 45 alumnos, todos ellos con sus propias necesidades y sus formas de expresión que volverían loco a cualquiera que no tenga vocación para la enseñanza, no hablemos mal de los docentes que se han convertido en el mayor pilar de valores dentro de nuestra sociedad tan caótica que es incapaz de apreciar dicha labor pero que exige que cada ciudadano se comporte a la altura de un conveniente ciudadano que aporte justicia, honestidad, solidaridad, equidad, honorabilidad y todo lo demás sin percatarse que hoy en día las aulas son el espacio donde está sucediendo esta transformación.

Maestros, no olviden su papel, ustedes son ahora los responsables más que nunca de hacer ciudadanos que en el futuro serán nuestros colegas y de ustedes depende en gran medida que los valores resalten de forma positiva, cuidado con las decisiones que tomen hacia cada alumno ya que estás pueden parecer no influyentes pero en el futuro se verán reflejadas en cada acto.

Padres y sociedad en general, retomen su papel de dadores de valores que han perdido “ni muy muy ni tan tan“ pues irse a los extremos es pésimo pero olvidarse es lo más infame que pueda suceder.

Empiezan vacaciones, buen a oportunida
 para las familias para retomar lo que se ha diluido u olvidado.

ATTE. ANTROPÓLOGA ISABEL RODRÍGUEZ

 

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