LOS
MAESTROS Y LA SOCIEDAD

En muchas conversaciones
siempre se toca el tema de que los jóvenes están cada día peor, que los valores
están por los suelos y que es difícil saber hacia dónde va la sociedad.
Para ello debemos considerar
muchas cosas que actualmente están
sucediendo y por otro lado, recapacitar sobre el trabajo de los maestros antes
de emitir juicios como: “Son unos flojos” “Siempre buscan tener días de
descanso extras” y cosas muy similares que seguramente ustedes han escuchado
ya.
1.- Hoy el sistema económico
ha ido empujando cada día y de forma más comprometida a las mujeres a ocupar
puestos laborales lo que hace que este mucho menos tiempo en su hogar y por lo
tanto menos al pendiente de lo que sus hijos hacen, dicen o quieren.
2.- Muchas de estas madres
pasan más tiempo fuera de casa que dentro de ella por lo que su forma de
compensar su ausencia es al complacer a los hijos con regalos costosos que
obviamente pueden desembolsar como recompensa por esta falta de presencia y es
claro que lo que menos tienen es derecho
a imponer valores pues ignoran muchas cosas acerca del desarrollo de sus hijos
en su medio y la interacción con ellos es casi nula.
3.- Es claro que las
escuelas han pasado a ser los centros donde ahora se tiene que buscar el apoyo
para establecer los valores que muchas veces los padres ya no construyen en sus
hogares y es ahí donde la responsabilidad cae en cada docente y en cada
escuela.
4.- Podemos decir entonces
que los maestros somos uno de los pilares más importantes dentro de la
sociedad, sé que muchas personas se opondrán a tal aseveración pues consideran
que su trabajo o su carrera es la más importante o mucho mejor que la de ser
docente y seguramente casi será así aunque si pensamos por un momento en las
diferencias de lo que un maestro hace en comparación con otros profesionistas
concluiremos que la enseñanza es lo más importante ¿por qué? Un doctor salva vidas y mantiene a la
población con salud cuando se enferman, un arquitecto o ingeniero construye la
infraestructura donde la población se desarrolla, un economista establece leyes
que mantendrán los sueldos de todos incluyendo los de los profesores, un
abogado podrá ayudarle a salir de problemas y así podemos seguir enlistando
además de agregar los diversos oficios que también contribuyen al bienestar de
la sociedad y de la planta docente.
5.- ¿Qué hace un maestro
además de ayudar a que los alumnos construyan sus procesos de enseñanza-aprendizaje?
¿Qué hace tan valioso su trabajo además de ayudarle a ser competente para la
vida laboral futura? Un maestro no es el que únicamente enseña conocimientos y
se ciñe a seguir un programa establecido, no es únicamente el que hace pruebas
y las aplica para poder asentar una nota, un maestro no sólo mantiene a los
chicos dentro del aula trabajando y en orden, un maestro es más que nada quien
establece los valores de forma diaria y quien observa que los chicos los
apliquen para que en su vida futura –sea lo que sea que llegasen a ser-, sean
hombres de bien a la sociedad.
6.- Un maestro tiene una
responsabilidad más allá de sólo cumplir con el programa, es quien da ejemplo
de cabalidad y entereza al chico y al joven, quien a través de sus actos
establece los lineamientos que la misma colectividad espera poder encontrar en
cada ciudadano. Un maestro no puede falsear la verdad, un maestro no puede
alterar una nota o no cumplir con el reglamento o no vigilar lo acordado con el
grupo, no puede convertirse en cómplice de los chicos para pasar por buena onda
y perdonarles una falta, no puede dejar de ser íntegro en una sola palabra.
7.- Cuando un maestro no
cumple con los lineamientos o se pasa por alto ciertos valores creyendo que así
le enseña al chico a perdonar o ser tolerante ¡se equivoca! Hoy por hoy, en la
escuela se tiene el lugar idóneo donde el chico aprende que siempre hay
consecuencias, que al aplicársele una norma es porque hubo una falta, donde la
responsabilidad sobre sus actos se hace más patente que nunca. Los maestros no
pueden dejar de enseñar este juego de la vida pues cuando ellos se inserten en
lo que es el verdadero juego de la existencia de los adultos, será cuando
apliquen lo aprendido en la escuela y el hogar y si este último tiene carencias
sólo les quedará lo aprendido en la escuela y es ahí donde los maestros habrán
dejado su huella indeleble por el resto de la vida de cada chico.
8.- En la escuela se debe
aprender que hay veces que se gana ceros o se gana buenas notas pero no por
ello se quebranta la vida misma, en la escuela se aprende que si te saltas una
clase la consecuencia será una suspensión pero no se lesiona a nadie física ni psicológicamente,
en la escuela se debe aprender que las malas palabras y los malos actos no son
lo que se espera de un adulto, en la escuela se debe aprender y formar en
valores ya que cuando se es adulto las consecuencias serán trascendentales en
todo momento, no simples llamadas de atención o notas escritas a casa por un
mal comportamiento o las terribles suspensiones de un día pues todas y cada una
de las penalidades son parte de este juego de aprender para la vida donde todo
deja de ser simple y se convierte en actos que pueden ser de gravedad o de
productividad al mundo.
9.- No expresemos malos
pensamientos acerca de los maestros “vaquetones” “flojos” “hacedores de
puentes” antes de reflexionar acerca de la gran labor que dejan y han dejado en
cada uno de nosotros, en el arduo trabajo dentro de un espacio donde hay de
entre 20 a 45 alumnos, todos ellos con sus propias necesidades y sus formas de
expresión que volverían loco a cualquiera que no tenga vocación para la
enseñanza, no hablemos mal de los docentes que se han convertido en el mayor
pilar de valores dentro de nuestra sociedad tan caótica que es incapaz de
apreciar dicha labor pero que exige que cada ciudadano se comporte a la altura
de un conveniente ciudadano que aporte justicia, honestidad, solidaridad,
equidad, honorabilidad y todo lo demás sin percatarse que hoy en día las aulas
son el espacio donde está sucediendo esta transformación.
Maestros, no olviden su
papel, ustedes son ahora los responsables más que nunca de hacer ciudadanos que
en el futuro serán nuestros colegas y de ustedes depende en gran medida que los
valores resalten de forma positiva, cuidado con las decisiones que tomen hacia
cada alumno ya que estás pueden parecer no influyentes pero en el futuro se
verán reflejadas en cada acto.
Padres y sociedad en
general, retomen su papel de dadores de valores que han perdido “ni muy muy ni
tan tan“ pues irse a los extremos es pésimo pero olvidarse es lo más infame que
pueda suceder.
Empiezan vacaciones, buen a
oportunida
para las familias para retomar lo que se ha diluido u olvidado.
para las familias para retomar lo que se ha diluido u olvidado.
ATTE. ANTROPÓLOGA ISABEL
RODRÍGUEZ

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